L'educazione nella Cuba socialista
Martedi 29 Giugno 2004
Dal Professore Rafael Rodríguez,
Hablar de la Educación, reconocida como el proceso de instrucción y de creación de valores éticos y morales, en la Cuba comunista es una tarea bien engorrosa y compleja. Hacerle entender a cualquier persona lo que ha sucedido con esta actividad social tan importante y cómo ha sido manipulada en Cuba es muy dificil y de hecho hacer un estudio serio y profundo conlleva mucho tiempo y dedicación.
Algún día, Dios mediante, emprenderé esa tarea, pero ahora solo pretendo hacer un breve recuento que permita entender que la cacareada educación que el gobierno cubano promulga como uno de sus grandes logros no es mas que una de las vías de sometimiento a las que son expuestos los cubanos.
Durante 30 años formé parte del sistema de educación cubano, desde el nivel de aula hasta el nivel de provincia, al ser partícipe de todo el proceso de transformaciones de la educación cubana, como alumno primero y como pedagogo después, hasta el año 2003 estuve en esa actividad. Tengo casi todos los elementos de cómo funciona la educación en Cuba.
El sistema de Educación y el sistema de Salud fueron desde el primer momento las actividades de valor social que laRevolución triunfante priorizó. Comandantes del Ejercito Rebelde de toda la confianza de Fidel Castro fueron puestos al frente de ambas carteras. No fue casualidad que se diera relevancia a estas dos actividades, pues son las más dolorosas de las sociedades subdesarrolladas. A la vez que le hacen ver al pueblo las buenas intenciones de la Revolución las utilizan como una via para comenzar el regimen doctrinario de una nueva ideología. Esa fórmula, para ellos muy vigente, la vemos
hoy, a 46 años de ser aplicada por Castro, en Venezuela. Son como patentes de corso para violentar los derechos mas elementales con que viene al mundo cada ser humano.
En Cuba el primer paso fue nacionalizar el sistema educativo.
Inmediatamente pasó a ser propiedad del estado, se crearon escuelas, cientos de escuelas, entre ellas los cuarteles del antiguo ejército de Batista como muestra del futuro de paz y de tranquilidad que prometía la Revolución. Nuestro ingenuo pueblo no se percataba cómo se creaban tambien miles de prisiones para reprimir cualquier intento contra el nuevo régimen. Se eliminaron las escuelas de corte religioso y se declaró el carácter ateo de la educación cubana, se convirtió en un estigma ser religioso de cualquier denominación que no fuera la ”marxista”, si, porque se trató que la devoción por Dios que sentía la sociedad cubana pasara a profesarse por Fidel Castro.
Se crearon planes emergentes de Maestros como la Escuela Anton
Makarenko, Minas de Frío y muchas más. Jóvenes de las provincias orientales de Cuba fueron arrancadas de su tierra natal y traídas a
La Habana en base a un Plan del gobierno para ser educadas en
oficios. Muchas de esas demoraron muchos, muchos años para volver a ver a sus padres, y otras no los vieron jamás. Se pretendía contrarrestar la prostitución y otras malas prácticas de esas jovenes en sus pueblos. Habría que ver lo que ocurrió en las zonas de Miramar y en los albergues donde vivían, y que eran las residencias de los ricos del antiguo régimen. Miles de casas y valores se destruyeron en aquella locura en nombre de la educación y que no fue más que la creación de antros de corrupción. Aunque a decir verdad lo que quería el gobierno se cumplió, de allí salieron los primeros nuevos revolucionarios, educados en la destrucción, la corrupción y el irrespeto por todo lo que no les pertenecía.
Para las nuevas escuelas hacian falta nuevos maestros. Los anteriores existentes no tardarían mucho en percatarse de las nefastas intenciones del nuevo gobierno y no responderían a sus
intereses. Miles de jóvenes deslumbrados por los “héroes” rebeldes se presentaron voluntariamente para desarrollar la Campaña de Alfabetización con la cual se pretendía alfabetizar en sólo unos meses a miles de cubanos. Luego de este primer paso comenzaron los planes masivos de formación de maestros emergentes que salían a impartir clases sin ninguno o muy poco nivel técnico y con un minimo de conocimientos de las asignaturas que debían impartir, pero, eso si, con el nivel de fanatismo que el Comandante requería para iniciar el proceso de destrucción de valores de la sociedad y de la familia cubanas.
En 1969 comenzó el via crucis de la juventud cubana con la inauguración de las primeras Escuelas Secundarias Básicas en el
Campo (ESBEC) y posteriormente los Institutos Preuniversitarios en el Campo (IPUEC).
Estas escuelas constituyeron, y constituyen todavía, la base del sistema educacional cubano y, paradójicamente, son la mayor evidencia del fracaso de ese sistema. No podia ser de otra manera dada la falta de razonamiento científico–pedagógico y social con que fueron concebidas, sólo se tuvo en cuenta una valoración política, bien retógrada por cierto, pero que ha sido la que ha primado en Cuba para todo lo que se ha hecho, sin ánimo de exagerar, hasta para inseminar una vaca.
Las ESBEC se constituyeron tomando como fundamento una concepción martiana que decía que un niño debía ...“manejar por la mañana el cuaderno y por la tarde la azada” donde el Apóstol resaltaba el valor del trabajo en la formación del ser humano. Nunca, en nínguna parte de su extensa obra dijo que eso debía hacerse totalmente desvinculado de su familia y desarraigado de su hogar y del lugar donde nació. Muy pronto este sistema de escuelas en el campo se llamó la concepción martiano- marxista de la educación.
Veamos, sin ánimo, repito, de hacer un análisis muy profundo, donde radicaban las principales dificultades de este absurdo sistema.
Es bueno decir, para conocimiento de las personas que no tuvieron contacto con aquello, que los niños ingresaban a lasESBEC con ¡11–12 años!, con esa edad eran separados de su familia. ¿Qué características tiene el desarrollo psicológico de un niño de esa
edad, totalmente dependiente de sus padres?. Nunca se analizaron a la hora de establecer esas escuelas, o mas bien, se obviaron. Lo que
ocurría con esos niños únicamente lo sabemos los que trabajamos en aquellas escuelas y que en aquel momento apenas nos percatabamos de lo que estaba ocurriendo, de hecho, teniamos unos pocos años mas que los mismos alumnos, sólo cuando fuimos madurando nos dabamos cuenta del desastre en que estabamos participando.
Los niños llegaban a la escuela con cierta motivación y con cierta alegría. El ingreso a la Escuela en el Campo era aceptada en
principio por ellos como una aventurita, todos sabemos que a esa edad los niños son muy dados a las aventuras sin mirar, desde luego, mucho mas alla de sus narices. Cuando pasaban unos días, pocos días, la aventurilla comenzaba a hacerse pesada; se extrañaban a los padres y hermanos, la comida que hacía la mamá, su cama, el
barrio, la posibilidad de jugar luego del regreso de la escuela. Se unía a la nostalgia por su casa y familia, ya de por si suficiente para crear una crisis emocional en
el niño, la agresividad del medio.
En la escuela había niños de todas las extracciones sociales, familias desde delincuentes hasta religiosas, el robo de las propiedades era
inmenso, a veces estimulada por las mismas familias que carecían en sus casas de los recursos que se le entregaban a los niños en la escuela como tohallas, sabanas, mosquiteros, tenis, zapatos etc.
Generalmente los niños mas grandes, mas fuertes y los de actitudes mas
negativas, provenientes de familias con grandes problemas sociales eran ubicados como jefes de albergues que llegaban a funcionar como verdaderas galeras de prisiones aplicando castigos a los demas niños como tenerlos formados, parados en atención hasta altas horas de la madrugada, golpizas, limpieza de baños y cientos de castigos mas que una mente infantil retorcida, con la anuencia de los adultos que dirigían la escuela, podía crear.
A esta situación le agregamos el régimen escolar que se orientaba implantar y que para que fuera educativo debía ser “férreo”,
levantarse a las 6.00 am, desayuno de 6.15 a 6.45 am, inspección hasta las 7.00 am, un acto politico llamado matutino a las 7.05 am, clases a partir de las 7.15 am para una mitad de la escuela que inicialmente eran de 520 alumnos, la otra mitad para el trabajo agrícola, estos regresaban entre 10.30 y 11.00am y si tenían agua se bañaban y se preparaban para almorzar y comenzar las clases a la 1.00
pm. La otra mitad, o sea la que estaba en clases terminaba a las 12.05 pm, almorzaba y salia para el trabajo agrícola, regresaba
a las 4.30 pm, se bañaban y comenzaba el estudio a las 5.30 pm hasta las 7.30pm. A esta hora comenzaba la comida que a veces terminaba sobre las 9.00 pm. A las 10 pm era oficialmente la hora de dormir, pero, a esa hora comenzaba a funcionar un submundo de abusos, robos y agresiones entre ellos mismos que a 35 años de implantado ese sistema educativo ha llegado al extremo de cobrar decenas de vidas de esos niños a manos de sus propios compañeros, tambien por accidentes de camiones y carretas en los que se trasladan al campo, caidas de los aleros de los edificios mientras se traladaban a los albergues de hembras en busca de relaciones sexuales o simplemente a observar desnudas a sus compañeras, ahogados en rios y presas cercanos a la escuela etc.
Se pueden mencionar muchos problemas más que decoraban el mundo de las ESBEC y los IPUEC y que un niño de entre 11 y 17 años tenía que enfrentar como por ejemplo profesores y otro personal de aseguramiento sin la adecuada preparación que hacían atrocidades y que eran activos elementos del proceso de corrupcion que se desarrollaba en las escuelas donde la promiscuidad sexual era horrenda y la descomposición moral inmensa, la mala calidad de las construcciones cuyas instalaciones hidraúlicas, sanitarias y eléctricas solo funcionaban unas semanas y cuando mas unos meses, todos los edificios tenían filtraciones por los techos,
paredes, pisos y las heces fecales navegaban dentro de los dormitorios y pasillos. Los equipos instalados eran de paises del área socialista en su mayoría, por lo que eran de pésima calidad y se rompían sistemáticamente. A principios la comida era aceptable, cuando pasaron unos años se convirtió en un desastre. Con el paso del tiempo las escuelas se fueron deteriorando y ya el gobierno no tenía, como al principio, recursos para arreglarlas y los cursos iniciaban en un estado desastrozo, los niños desde que llegaban iniciaban una verdadera guerra por sobrevivir. Muchas de estas escuelas tuvieron que ir cerrando y los alumnos reubicados en las que aun mantenían mínimas condiciones lo que provocó entonces un fenómeno de hacinamiento en que escuelas concebidas para 520 alumnos llegaron a tener 700 y más.
Hoy muchas de estas construcciones abandonadas y vandalizadas, donde solo queda el hormigón, se levantan en medio de los campos de
citricos, tambien abandonados y destruidos, como mudos testigos del fracaso de un sistema educacional que no sólo no educó a nadie sino que destruyó todos los valores morales y éticos de generaciones enteras pero que hoy sigue siendo reconocido por los absurdos fanaticos del gobierno como un logro de la educación cubana, lógico, siendo una idea de Fidel Castro nadie se atreve a criticarla.
Miles de niños, obviamente, desertaron de las escuelas, pues no podian resistir esas condiciones de vida. Esas cifras eran
manipuladas, nunca se decía la verdadera y se hacían todo tipo de presiones incluida la represión sobre los niños y los padres que permitían que los hijos abandonaran las escuelas, llegaba el dramático momento en que los padres tenían que elegir entre perder al hijo o hacerle frente a la represión que podía derivarse de llevárselo de la escuela lamentablemente no pocos prefirieron perder al
hijo.
Esas son, a grandes rasgos las características, del programa insigne de la educación cubana, pudiéramos decir, desde el punto de vista material, ese era el medio donde se desenvolvían los niños, ahora bien ¿cuáles eran las verdaderas motivaciones de la implantación de este sistema?, ¿por qué esa enfermiza idea de separar a los niños de su familia a tan temprana edad?.
El gobierno de Castro, muy irónicamente, reconoce en la Constitución que la familia es el núcleo fundamental de la sociedad y donde se gestan las primeras y mas importantes influencias educativas en los niños. Sólo que parece que la vida infantil concluye a los 11 años de edad y que a partir de ahí ya la familia cubana no esta apta para seguir educando a los niños, ya a partir de esa edad el núcleo fundamental de la sociedad son las escuelas que es lo mismo que decir que el gobierno.
Como decía, detrás de la creación de las ESBEC y los IPUEC y detrás de todo el sistema educacional cubano lo que hay es un interes político. Se supone que mientras mas corta sea la influencia de la familia en los niños mas larga será la posibilidad de llevar a cabo lo que allá se llama trabajo político e idelógico y que no es mas que el proceso de adoctrinamiento marxista que existe desde que surgió el comunismo como sistema. Ellos consideran a la escuela como
la vía idónea para lograr que las futuras generaciones mantengan el sistema y por tal motivo es donde mas tiempo deben permanecer. En las escuelas se desarrolla lo que se llama el Plan de Actividades de Desarrollo del Trabajo Político e Idelógico y en el cual se plasman
y desarrollan todas las campañas políticas que los ideologos del gobierno inventan, la mayoría de ellas inspiradas en conflictos
reales o ficticios con los Estados Unidos. Estas sórdidas campañas se desarrollan a traves de actos, reuniones, plenos, conversatorios, estudios de discursos, la TV y el video etc. Son realmente absurdas y obsesivas y para tranquilidad de muchos, están bien lejos de lograr lo que el gobierno quiere, realmente la juventud las odia y participan en ella porque no les queda otro remedio y el no hacerlo los estigmatiza para en un futuro aspirar a carreras universitarias.
Con esas campañas orquestadas a lo loco, sin un análisis psicológico de hasta donde puede provocar rechazo esa reiteración de lo mismo, ni cuán contraproducente pueden ser dado que la política no forma parte de los intereses de la infancia ni de la adolescencia, el regimen está, como dice el refrán, comprando soga para su propio
pezcueso. Soy testigo de las expresiones de los jóvenes cada vez que son citados para un acto político. Ultimamente se ha tomado la modalidad de anunciar que, luego del acto, va a actuar un grupo musical de popularidad que logre que los jóvenes asistan y se mantengan en el acto. Es claro que todo lo que se repite aunque sea
bueno, que no es el caso del trabajo político e idelógico, llega a
aburrirse.
La esencia de todo está en que el sistema educacional cubano siente que es mas importante y mas necesario para los niños que su propia familia y sobre esa base actúan, separandolos desde la mas temprana edad posible de una influencia que, para el gobierno, puede ser cada vez mas negativa en la medida que mas cubanos se van percatando del engaño a que han sido sometidos.
Hace tres cursos comenzó un plan, en este caso con las secundarias básicas urbanas, porque Castro consideró que los niños estaban saliendo muy temprano de la escuela y se dedicaban a “mataperrear” en la calle y orientó que los alumnos no salieran a mediodia de la escuela sino que estuvieran en ella hasta las 5.00 pm. Como no tenía forma de darles un almuerzo (por falta de recursos debido al bloqueo imperialista,
!bendita justificación!) sencillamente le da una merienda constituida por un pan con una especie de fritura dentro y un vaso de 5 oz de yogurt de soya, esto en la edad del desarrollo físico, cuando un niño necesita la mejor alimentación.
De todas formas los planes no le han salido a Castro y sus ideólogos como ellos lo habían concebido. La creación del “Hombre Nuevo” inspirado en el ejemplo del Che Guevara (Dios nos salve) y que no iba a ser mas que un incondicional autómata dominado por una élite seleccionada por el propio régimen se fue a pique con la caida del campo socialista, toda su educación con su sistema doctrinario, incluida la superioridad del socialismo, se convirtió en una bufonada de la cual se rien hoy hasta los mismos niños. Aunque Fidel Castro se deshizo tratando de darle una explicación lógica a la hecatombe socialista sólo logró convertirse en el hazmerreir de los cubanos y del mundo entero.
La Juventud cubana ha desarrollado un mecanismo de defensa mediante el cual sus oidos se cierran cada vez que comienza un acto político, no importa quien lo presida, y los vuelven a abrir cuando comienzan a sonar los compases del grupo musical por el cual estuvieron allí todo el tiempo. Durante mi época como trabajador de la educación en Cuba, sobre todo en los años posteriores al 1996, cuando concluia un
acto, minutos despues, llamaba a algunos estudiantes y les decía.... "háblame brevemente de algunos temas de los que se refirió el principal orador de la actividad" era increible que nínguno
recordaba, sólo balbuceaban frases incoherentes que se mantenían en algun remoto lugar de su subconsciente. Eso lo repetí muchas veces y
salvo mínimas variaciones siempre obtenía el mismo resultado. Lo repetí en varias escuelas y siempre con las mismas respuestas, pero lo interesante era que cuando le preguntaba a los profesores, que se suponía que despues analizaran el discurso con los alumnos, estaban
casi en las mismas.
En fin, es claro que las campañas van a seguir, cualquier bobería es buena para ello pero ya ni estas ni la cacareada acción
político-educativa de los docentes que, me consta, en su inmensa mayoría tampoco creen en Fidel ni en el socialismo podrá hacer mucho por levantar la deteriorada imagen de un sistema que exhibe como un gran logro del socialismo venderle, a 46 años de su triunfo, una olla eléctrica a la familia cubana.
La imagen de la Revolución Cubana y de su sistema educativo, principal vía de trabajo político e idelógico, es la de un anciano
balbuceante agitando tontamente una banderita de papel, el deterioro de ambos va a la par.
Por el Profesor Rafael Rodríguez,
L'autore è un esilato cubano residente a San
Juan di Porto Rico, uscito da Cuba l'anno passato. Ha lavorato come
direttore di scuola superiore a Cuba per 30 anni.
Per Net for Cuba , Miami / 27 Agosto 2005
En
la Isla de Pinos, situada al sur de la isla de Cuba, el sistema educacional
regula que los educandos, al concluir el sexto grado, tienen que ingresar
obligatoriamente en escuelas en el campo con régimen de internado (domingos
hasta viernes o sábado). Según autoridades gubernamentales del territorio esto
se hace basado en un planteamiento martiano de conjugar el estudio con el
trabajo. Este planteamiento no dice que se haga de esta forma, ya que Martí fue
un ferviente defensor de la unidad de la familia y este régimen hace que niños
de once y doce años sean seperados de sus padres, sufriendo unos y otros
diversos desajustes emocionales, pués una de las etapas donde más se necesita
de la vigilancia educativa y efectiva de la familia, para que en el futuro se
logre un ser humano que tenga como objetivo primero la atención a los suyos.
Se
ha comprobado que desde hace mucho tiempo estas escuelas en el campo han dejado
de tener las mínimas condiciones de vida. No hay suficiente agua, por lo que la
higiene deja mucho que desear y cuando falta completamente hay que extraerla de
la cisterna, causa que ha provocado la muerte de dos niños por bañarse dentro
de la misma. No existe privacidad en las duchas, son colectivas tanto para
hombres como para varones, este hace que se pierda el pudor y que aparezcan
trastornos psicológicos, pues es la etapa del desarrollo sexual, las burlas por
las diferencias de los òrganos de reproducción provocan estos trastornos que
muchas veces son irreversíbles. Otro problema frecuente es el maltrato físico
y psícico de niños mayores a menores en los alburgues y en algunos casos de
profesores a alumnos, imperando la “ley del más fuerte”. Han existido casos
de coacción sexual a niñas para que ganen puntos en una prueba o para aprobar
una asignatura que tenían suspensa. Otra veces ha sido el pedido de obsequios
materiales, tanto a alumnos como a padres, para aumentar puntuación, mejorar
condiciones, dar pases extras, etc. Todas estas situaciones etán muy distantes
de la formación del “hombre nuevo” que se suponía naciera en el socialismo
y creara el comunismo. Ahora se culpa a la familía de los problemas que surgen
con los niños y niñas que hacen rechazo al sistema de becas y se vanaglorian
cuando algunos alcanzan puestos políticos egresados de esas escuelas, sin medir
nunca cómo es ese hombre o esa mujer en el plano humano, afectivo, de dignidad
y hasta moralmente, porque los que importa por encima de todo, es que sea un
defensor del sistema político que el gobierno tiene implantado, que haga
tribuna de las ideas que se le ocurran al máximo dirigente, sin questionar si
son justas o no, si son efectivas o no, como es el triste caso de la escuela en
el campo obligatoria para los que vivimos en este pedazo de tierra cubano
deseando que nuestros hijos sean educados en casa, bajo al amparo de la familia
en la edad que más necesita de ella.
Nueva
Gerona, 18 de agosto de 2005-08-31
Reider
Sosa Diegues
Lic.
En Psicología
Nancy
T. Angel-Bello Báez
Escritora y poeta pinera