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LAS
CONTRADICCIONES DEL REY
E-(Obra en 2 actos)
ACTO 1
__¿Qué nos ofrece Su Graciosa Majestad en su nuevo reinado?
-inquirieron los siervos.
__ Os reservo un reino donde todos vosotros sereis dueños de su
patrimonio y tendreis derecho a usar sus costas, sus castillos y todos
sus servicios. Todos sereis iguales sin distinción de raza u origen y
podreis andar libremente por toda la comarca , cazar y pescar a su
antojo . Además, cada niño en mi reinado tendrá asegurado una jarra
de leche diaria y cada plebeyo tendrá garantizado trabajo, vivienda,
ropa y comida en sus alforjas y jubones. En épocas especiales de sequía
podreis tener autoconsumo en los huertos de vuestras tiendas, chozas y
cabañas. Además, vosotros, los campesinos, podreis vender vuestros
productos o hacer trueque con ellos. Esta será una monarquía de la
plebe, por la plebe y para la plebe - explicó en detalle, muy altivo y
orgulloso el rey.
__ ¿Y, Alteza, cómo se comportará vuestro ejército, vuestra guardia
y vuestros caballeros?- continuó cuestionando la curiosa plebe.
__ ¿Armas para qué? - contestó con esta interrogante el monarca- Solo
necesitareis büeyes y arados- y añadió- Todos los castillos de la
guardia se convertirán en escuelas y aclaro que mi reinado será
nacionalista y verde como las palmas y éste resaltará los valores y
tradiciones de nuestra comarca. No habrá guardia que os encierre en
mazmorra, ni que os desaloje. Vosotros, los campesinos, todos sereis dueños
de vuestras tierras y no asi los señores feudales. La plebe podrá
hablar ya su propio idioma que ya no habrá ningún patricio al que haya
que hablarle su lengua. No tendreis diezmo y disfrutareis de la primera
monarquía libre de esta demarcación y terminarán la injusticia, el
robo, la corrupción y la prostitución. Los curanderos no cobrarán por
sus servicios ni por sus yerbas.
La plebe, emocionada y llena de ilusión, comenzó a aplaudir al
monarca, pero pasada esta impresión, prosiguieron las preguntas:
__ Y con respecto al imperio vecino, ¿ cómo pensais tratarlos? ¿ Y
los demás reinados adyacentes?
__ La culpa de todo mal que podramos tener será siempre del imperio
vecino y aquellos que abandonen nuestro reino serán traidores a la
corona y no tendrán derecho a regresar. No podreis utilizar la moneda
del imperio ni hacer trueques con ellos ya que estos son nuestros
enemigos, ni tampoco amareis al detestable reino chino, aunque si hay
que agradecerle al reino rojo su ayuda desinteresada -aclaró
autoritariamente el mandatario.
__ ¿Y el respeto a los dioses? - insistió el populo
__ Seremos ateos ya que los dioses nos esclavizan mucho y nos dicen
muchas mentiras -puntualizó su Majestad- Entonces, no creo que
miraremos bien a aquellos que los adoren. En conclusión, os aseguro que
sereis felices aquí.
La plebe estusiasmada y dando brincos de alegría, aplaudió una vez más
al monarca.
ACTO 2
( Algunos años después)
__ Os he reunido en este circo - anunció el rey dirigiéndose a una
gran multitud de plebeyos que se concentraba en la explanada para
escucharlo en su discurso- para explicaros algunas de las nuevas leyes
de mi reinado que demuestran los logros del mismo.
Primeramente os diré que a partir de ahora, las costas y los castillos
estarán reservados solo para los visitantes de otras comarcas que podrán
usar la moneda del imperio vecino como pago; no asi vosotros que
tendreis que canjearla por mas de veinte veces su valor para poder
consumir su rancho solo que estará mucho más estrictamente racionado.
No se podrá cazar o pescar sino con un permiso de la guardia del rey.
La jarra de leche de los niños estará reducida a media 2 veces por
semana solo para los más pequeños. Los atuendos se comprarán solo con
la moneda del imperio vecino y estará prohibido que vosotros, los
campesinos, vendan sus cultivos y presas en plazas públicas. Os
cubrireis con taparrabos si es preciso comereis de la yerba si hace
falta. No harán falta büeyes ni arados pues la tierra está seca y
además entiendo que el autoconsumo fue un fracaso pero hay que respetar
la ley y por eso habrá vigilancia y castigo para los que la incumplan
tratando de apropiarse de comida ajena o para los que traten de escapar
a reinos vecinos y para esto y para defendernos de una inminente invasión
del imperio, formaremos las tropas de la plebe combatiente a la cual
todos debeis participar y para lo que construiremos más castillos para
la guardia y adquiriremos y fabricaremos arcos, flechas, espadas, lanzas
y escudos para defendernos.
Proclamo - continuó el rey enardecido- que mi reinado es rojo como fue
el reino amigo y que esto será hasta la muerte. Enviaremos guerreros a
luchar por otros reinos aliados y les mandaremos sobrantes de nuestra
cosecha.
La tierra - prosigió sin parar Su Majestad - pertenecerá al reino y se
pagará diezmo al rey por toda transacción o trueque so pena de
mazmorra. Vuestras chozas y cabañas serán inventariadas por enviados
del reino ya que todas con todo lo que teneis le pertenecerá al rey por
obra y gracia de este edicto.
Habreis de aprender el idioma del enemigo para comunicaros con sus
visitantes. Lamento que los curanderos no tengan ya yerbas para curar
pero habreis de curaros con invocaciones a los Dioses a los cuales, quizás,
a partir de hoy, les brindareis cierta pleitesía de acuerdo a mi
discreción. Los patricios del reino tendrán prerrogativas especiales
por su historial de fidelidad al rey.
Recibiremos ayuda del generoso reino chino y lamento lo malo en calidad
de los trueques con el reino rojo, el cual como vosotros sabeis, no
existe ya más. Recibiremos con amabilidad y atención a aquellos que
huyeron y cruzaron al diabólico imperio enemigo ya que nos visitarán
trayéndonos valiosas ofrendas del mismo.
Seré reelegido año tras año pues se que vosotros todos lo quereis por
lo que no hace falta preguntaros.
Educaremos a los pequeños guerreros en el espíritu de amor al rey y
solo participarán en los juegos y serán juglares y bufones los fieles
a la corona cuyas bromas tendrán que ser autorizadas por mis consejeros.
También todos vosotros, os tendreis que transportar a partir de hoy a
pie a donde vayais ya que no dispondreis mas de carruajes, que serán
destinados para los patricios de mi reino. Todas las proclamas y avisos
tendrán que tener el visto bueno de mi primer ministro y de mis
consejeros.
No obstante todas estas medidas especiales, de nuevo os aseguro que
sereis felices aquí.
La hambrienta y descalza plebe mirose incrédula e intentó murmurar en
descontento, pero al ver la amenazadora guardia del rey que acordonaba
el circo, recapacitó y con visible miedo, comenzó forzadamente a
aplaudir.
MARIO J TORRES
OCTUBRE 2005
E-Mail: ORION1954@msn.com
Mario J. Torres es
columnista de Net for Cuba International. Conozca su obra, visite su
columna a través del siguiente enlace: http://www.netforcubaenespanol.org/Columnists/MTorres/Main.htm
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