AUN
NO SE HA HECHO JUSTICIA
Dividido
del centro histórico, por el canal del puerto, al este de la ciudad capital, y
del mítico Cristo de La Habana ( una estatua de 20 metros de altura, esculpido
en Italia con mármol de Carrara; obra Gilma Madera ), se encuentra un poblado,
que cuando caminas sus calles, te parece estar en un pueblo del interior del país.
Uno
de los colonizadores de la isla, Antonio Recio,
en 1595, fundó un ingenio, y en 1690, en una porción de esos terrenos,
se edificó la ermita de Nuestra Señora de Regla. Unos
años después sería colocada, la imagen sobre el altar, en el cual es venerada.
En 1714, se proclamó patrona de la
Bahía de La Habana.
Virgen
de Regla, así para los cubanos que la asumen como la madre de color oscuro,
aceptó otro nombre en el sincretismo religioso del país. Yemayá para la Regla
de Ocha o Santería, vestida siempre de color azul.
En
1733, aparecieron las primeras barracas de los pescadores. Es
así, como nace el barrio, luego ayuntamiento, hoy municipo, Regla.
Durante
la toma de La Habana por los ingleses en 1762, no regla fue tocada.
Fue
proclamada por primera vez ayuntamiento, cuando alcanzó los 2000 habitantes, en
1812, y así siguiendo reformas y contrareformas en España, perdía y
recuperaba esa categoría.
En
1901, ante la llegada de la primiera república, se añadió a la capital, como
barrio y de nuevo en 1912 volvió a ser ayuntamiento.
Con
la Constitución Socialista de 1976, Regla se convierte en municipio de la
provincia- capital, Ciudad de La Habana.
Desde
el histórico y mágico poblado de Regla (lento pero con un motor reparado), con
72 personas, salió el trasbordador 13 de Marzo, con rumbo en busca de un poco
de libertad, con rumbo a la Florida. Varios niños, que viajaban con familiares
adultos, se acercaban a la escena del crimen.
A
apenas 7 millas del Puerto de La Habana, fue alcanzado el trasbordador por tres
barcos de la impresa marítima de la capital, las que eran custodiadas por
lanchas guardacosteras del régimen.
Al
llegar al punto donde se encontraba el trasbordador, uno de los barcos se colcoó
delante del trasbordador, mientras los otros, golpeando por la popa, y los
costados quebraban la queilla. Cuando los tripulantes vieron que comenzaba a
hundirse, las mujeres empezaron a gritar, pidiendo que salvaran a los niños,
pero los sicarios castristas usando mangueras de goma barrían la cubierta con
fuertes chorros de agua. Algunos
de los sobrevievientes narra cómo fue que de las setenta y tres personas que
viajaban siguiendo sus sueños, treinta y una, se salvaron. Mientras el
trasbordador se hundía, los tres barcos del gobierno daban vueltas, como
comprobando que el hecho se consumara, pero ocurrió que los gurdacostas que
controlaban la acción criminal, vieron que un barco de bandera griega, se
aecrcaba al puerto, entonces, los los policías desde los gusrdacostas,
ordenaron que salvaran a los que quedaban vivos.
Creemos
que es sumamente dramático, recordar algunos de los relatos de los
sobrevivientes, porque desgarra los senti,iemtos de los más « duros ».
Mujeres que pedían con gritos ensordecedores, salvaran a los niños e inocentes
que con las manitas hacia arriba se iban hundiendo.
Este
es uno de los más horrendo crímenes, cometidos por el régimen castrista; un
genocidio, el cual, incluso a aquellos que con devoción y sinceridad practican
el cristianismo, llegan a conocer el odio hacia Castro y se indignan con
aquellos que en muchas partes del mundo, siguen apoyando a esta bestia sin escrúpulos.
Me amrga y confunde el hecho de que el 99, 9% de la opinión pública, incluso
la Iglesia, haya callado este terrible crimen.
Hundimiento
del trasabordador 13 de Marzo, el 13 de Julio de 1994 ( 13, día del nacimiento
del dictador cubano en el mes de Agosto, trece es mitad de ventiséis, dos
fechas que el « Brujero en Jefe » usa para sus maniobras), del cual
aún no se ha hecho justicia.
Carlos
Carralero, Milano Julio 2004.