OFRECE LA DICTADURA
COLABORAR CON LA UNION EUROPEA
EN ASUNTOS PENITENCIARIOS Y JUDICIALES

Y ELECTORALES


A cambio de que la UE ablande su postura común
sobre el régimen en asuntos de derechos humanos...


Cuba propuso a la Unión Europea (UE) un trato en materia de derechos humanos: ablandar la política comunitaria hacia la isla a cambio de abrirse a un compromiso de "colaboración recíproca" en asuntos penitenciarios, judiciales y electorales. Esta fue, en sustancia, la propuesta que entregó hace 10 días, durante una gira por Europa, el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, al gobierno de Luxemburgo, presidente en turno de la UE. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba explicó a la prensa, en la víspera, detalles de la iniciativa. Por un lado, la UE tendría que abandonar la Posición común, documento que define la política hacia Cuba desde 1996 y que prevé intensificar el diálogo y la cooperación con La Habana a medida que haya apertura al pluralismo en la isla. Cuba rechazó desde el primer momento esa línea. Pérez Roque dijo el lunes que es "condicionante" y busca imponer "una camisa de fuerza para que ningún socio europeo se salga de ahí". El canciller también culpó al entonces presidente español, José María Aznar, de haber impulsado esa política con sus socios, tras negociarla con Estados Unidos. La propuesta cubana es eliminar la Posición común, que se refrenda cada semestre, y en cambio llegar a un acuerdo bilateral que ofrezca un contexto "estable, claro, mutuamente aceptable de la relación". Pero La Habana tiene una segunda condición: que la Unión Europea abandone el respaldo de sus miembros al proyecto de resolución sobre Cuba que cada año, desde 1990, promueve Estados Unidos en la Comisión de Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas. Pérez Roque dijo que la propuesta anual en la CDH no es europea, "pero una vez que está puesta sobre la mesa por Estados Unidos", los miembros de la UE que están en ese foro "privilegian su relación con el poderoso y votan automáticamente". Si la UE abandona la Posición común y niega su respaldo al proyecto inspirado por Estados Unidos en la CDH, el gobierno de Cuba podría firmar "un acuerdo de diálogo político y cooperación en materia de derechos humanos sobre bases recíprocas", añadió el ministro. El acuerdo consistiría, según ejemplificó Pérez Roque, en visitas recíprocas a prisiones e información mutua de los sistemas carcelarios y judiciales, comparación de las leyes electorales y observación de comicios en una y otra parte. El pacto tendría que ser sobre la base "de la igualdad, porque la UE no puede erigirse en inspector de Cuba"...

Gerardo Arreola
Corresponsal
La Jornada
México
Yohan Domo
Jefe de Buró
Latinoamérica
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Marzo 25, 2005