LIC. FRANCISCO FLORES
(Con motivo del homenaje a MARTHA BEATRIZ ROQUE Y SU DESIGNACION COMO
PALADIN DE LA LIBERTAD) Miami, FLorida, 29 de abril del 2006)
DISCURSO DEL LICENCIADO FRANCISCO FLORES.
Quisiera agradecer a Don Alfredo Cepero, Secretario General del Partido
Nacionalista Democrático de Cuba, y a Don Angel Vega, Secretario de Organización,
por haberme propuesto como candidato para recibir esta alta distinción como es
el premio que otorga el Partido Nacionalista Democrático de Cuba. Especialmente
emocionante para mí es compartir este honor con la admirable Presidenta de la
Asamblea para la Promoción de la Sociedad Civil en Cuba, Martha Beatriz Roque,
y con el heróico Dr. Ooscar Elías Biscet, quien lo recibiera en abril del
2005.
Conozco de la enorme valentía e integridad de ambos y cualquiera de mis méritos
palidece ante el coraje de ellos al enfrentarse a la dictadura más cruel que ha
visto nuestro continente.
Mis felicitaciones tambien para Albita. Es una feliz coincidencia que hoy se
premie tanto la lucha por la libertad como el amor por la identidad del pueblo
cubano. Libertad e identidad son en realidad manifestaciones de la misma fuente
que nos inspira a todos la lucha por la dignidad humana. Felicidades Albita.
En noviembre del año 2000 asistí a mi primera Cumbre Iberoamericana. Fué
convocada en Panamá por Doña Mireya Moscoso, Presidenta de Panamá y su
majestad Don Juan Carlos, Rey de España. Había asumido la presidencia de mi país,
El Salvador en junio de 1999 y no había tenido ocasión ni de participar de
este evento ni poder saludar a la nueva presidenta de Panamá. Esta reunión de
presidentes convoca a toda Latinoamérica con la Península Ibérica, España y
Portugal. Es un espacio de entendimiento entre pequeños y grandes paises
latinoamericanos, entre paises desarrollados y paises subdesarrollados, entre el
Nuevo y el Viejo Continente.
Como tal, es una oportunidad única donde se pueden abordar en un ambiente
abierto y conciliador los mas distintos temas. Aunque los Jefes de Estado
cambien de acuerdo a sus calendarios electorales, que la convocatoria sea hecha
por los Reyes de España le dá una continuidad excepcional en el tiempo.
Así la Cumbre Iberoamericana se ha convertido en uno de los mecanismos más
positivos que tienen los paises de habla hispana para construir un sentido de
comunidad, y poder de esta forma ayudarse a resolver los gravísimos problemas
que enfrentan.
Llegué a Panamá en el ánimo de buscar apoyo para mi país, ayudar en la
medida de nuestras posibilidades las causas justas de los demás, llegar a
entendimientos y construir amistades. Nada me había preparado para lo que iba a
ocurrir.
Concluídos los actos protocolarios. La Presidenta de Panamá nos condujo a la
sesión plenaria. Las distintas delegaciones nos colocamos en nuestros asientos
previamente designados alrededor de una enorme mesa oval.
Al extremo izquierdo estaba la conducción de la sesión a cargo de Dona Mireya.
A su lado estaba Castro. En el centro del óvalo frente a mí estaba el
Presidente Aznar y el Rey. Al extremo derecho del óvalo estaba Chavez. Los demás
distribuídos en todo el resto del óvalo. Menciono por su nombre a los primeros
simplemente porque fueron protagonistas de lo que hoy les relato.
Después de las palabras de introducción la Presidenta solicitó a la prensa
retirarse del salón, para poder asi iniciar de forma privada las discusiones.
La prensa se retiró. Doña Mireya inició con la exposición de la agenda
cuando fué interrumpida de forma irrespetuosa por Fidel Castro.
Con tono amenazador anunció que en suelo panameño había sido gravemente
amenazado. Acusó a Luís Posada Carriles de haber tramado su asesinato
aprovechando su visibilidad en la Cumbre Iberoamericana.
Habló en tono despectivo de muchos países ahí presentes. E inició una larga
y abusiva acusación a mi país de haber protegido a terroristas. Luís Posada
Carriles vivió por mucho tiempo en varios países centroamericanos. Después de
la finalización del conflicto armado. Habían en mi país muchas personas
indocumentadas. Para legalizar su situación se crearon en los años
inmediatamente posteriores a 1992, mecanismos extraordinarios para la fácil
obtención de documentos de identificación.
Posada Carriles tenía en su poder al ser apresado en Panamá uno de estos
documentos. Sobre este hecho Fidel Castro montó una especulación que acusaba a
varios sucesivos gobiernos de mi país de estar protegiendo a terroristas.
Mientras escuchaba sus falsas acusaciones, su tono abusivo, su falta de respeto
a mi patria y a todos los que estábamos ahí presentes, me volvía
crecientemente indignado por la enorme ironía que nosotros en El Salvador por
experiencia propia sabíamos que el que acusaba, era en realidad el verdadero
terrorista.
Cuantas familias guardan hoy luto por el intento de Castro de apoderarse de El
Salvador. Cuantos niños perdieron sus piernas por las minas enviadas por Cuba a
la guerrilla salvadoreña. Cuantos jóvenes encontraron su muerte en la boca de
los Ak-47 que Castro enviaba a El Salvador.
Y sin embargo, él era el acusador. El se cubría con todos los derechos del
respeto entre las naciones para acusar a la misma nacion que él desangró. !
Que cinismo, vestirse de víctima cuando es responsable de tantos crímenes,
solo es posible en la mente perversa de un dictador!
Y que situación más inverosímil. Mientras desenrrollaba su interminable
perorata empecé a recibir mensajes escritos del resto de los presidentes. Unos
me aconsejaban "no le contestes, no se gana nada ," otros me advertian
'es un hombre peligroso y vengativo, no lo desafíes'. Aún otros me informaban
' siempre es así, en todas las cumbres monta su propio espectáculo para
llevarse las cámaras'.
Así, mientras lo escuchaba insultar a su antojo a mi país, me enteraba que se
atrevía a irrespetar a jefes de estado cuando y donde quería.
El Salvador había sufrido demasiado para permitir un atropello semejante. En
1972 los sectores más radicales del movimiento comunista decidieron que las
condiciones estaban dadas para una insurgencia armada en El Salvador.
Muy estimulados por el triunfo sandinista en la vecina Nicaragua en 1978,
apoyados logísticamente por los sandininistas, avalados por la Unión Soviética,
y coordinados directamente por Fidel Castro desde Cuba, el FMLN nació de la unión
de las distintas agrupaciones guerrilleras oficialmente en La Habana en 1980.
La administración del Presidente Reagan preocupada por la expansion del
comunismo en la región centroamericana decidió acceder a la petici♀n de
apoyo del Gobierno Salvadoreno. Fué así como nuestro país se convirtió en el
último escenario armado de la guerra fría.
La guerra exacerbó los problemas históricos de un país pobre, sobrepoblado, y
dependiente de sus modestas exportaciones tradicionales.
El Salvador fué destruído por 13 años de conflicto armado. No hubo familia
que no tuviera que enterrar a uno de sus miembros. Un tercio de la población
huyó de la violencia en una de las diásporas mas grandes de la historia
moderna .
Con el 60% de su población bajo la linea de pobreza después de 13 años de
guerra nuestro país quedó de rodillas. La guerra fué tan cruel que al final
El Salvador parecía no tener esperanza.
Por estas razones no podía guardar silencio. El que me acusaba era directamente
responsable de años de violencia que le robaron sus esperanzas a toda una
generación de salvadorenos. Sus sueños expansionistas se convirtieron en la
pesadilla de una sociedad que se desangró y dividió por más de una década.
No . No me podía quedar callado.
Hoy años después de esa Cumbre Iberoamericana, enfrentado con la tragedia
humana de los que padecen la tiranía guardando prisión en las cárceles de
Cuba, de las familias que guardan luto por los que han sido asesinados, de los
que prefieren el riesgo de ahogarse en el mar porque ya se están asfixiando en
la opresion del régimen cubano, por todos ellos comprendo que es nuestro deber
elevar nuestra voz indignada para denunciar ésta, la más cruel, la más larga,
la más indigna dictadura que ha producido nuestro continente.
No sabía en aquel momento que mi respuesta sería un puente que me uniría a
las aspiraciones de libertad del pueblo cubano. No sabía que ese violento
encuentro me heredaría una inmediata amistad con todo cubano y cubana que añora
su patria y aspira volver a sus raíces. Mucho menos sabía que me haría
identificarme tan profundamente con todos los luchadores por la libertad que son
oprimidos hoy dia en Cuba.
Comprendo por experiencia propia el gran reto de vivir en libertad. Sé como la
indiferencia nacida de la comodidad se convierte en cómplice de las tiranías.
Y comprendo por qué el pueblo cubano necesita el acompañamiento del resto del
mundo en su gran lucha. Y es que la libertad es cosa frágil y escasa.
Vivir en libertad significa cambiar lo cierto por lo incierto. Vivir en libertad
significa vivir por los dictados de nuestra propia conciencia. Vivir en libertad
significa levantar nuestra voz indignada ante el abuso de poder. Vivir en
libertad es responsabilidad, riesgo, y un gran desafío personal. Por esto es
que la libertad es cosa tan frágil y tan escasa.
Aquellos que han asumido plenamente las consecuencias de sus actos, que miran a
sus energías creativas y su visión como las principales condicionantes de su
futuro, que han hecho de la responsabilidad una fuente de continuo estímulo
personal y que contribuyen a encontrar soluciones para los demás. Aquellos que
no están esclavizados por un enfoque reducido que demanda continuamente una
solución externa a su problema personal pueden dedicar sus energías creativas
a sus familias y a su patria. Estos individuos están llamados siempre a ser líderes,
y como tales son el peligro más grande a un régimen dictatorial.
Ser solidarios con Cuba tiene para todas nuestras naciones una razón
eminentemente práctica. Ninguna nación latinoamericana puede estar segura de
su libertad: puesto que la libertad y particularmente una sociedad que respete
las libertades individuales es una construcción tan frágil. No debemos nunca
pensar que porque vivimos en una sociedad libre, esto significa que es
una condición permanente. Si vemos los períodos de la historia en que la
humanidad ha vivido en libertad encontraremos esos períodos preocupantemente
cortos y escasos.
En nuestra propia región latinoamericana, pueden ustedes constatar la gestación
de estados organizados alrededor del concepto de suprimir las libertades
individuales en nombre de una supuesta igualdad o justicia social.
La tendencia del ser humano a depositar su libertad en manos del estado
protector, a cambio de seguridad, es muy fuerte . Tan fuerte como la búsqueda
de aquellos que buscan continuamente la libertad para sí mismos y para su
sociedad.
Todos sabemos que el canje de libertad por seguridad no es inocente, ya que el
estado protector degenera rapidamente en el estado dictador.
La libertad es una aspiración lograda a través de un árduo proceso y no un
evento garantizado en el desarrollo de nuestras sociedades. El mensaje populista
de explicar todos los problemas personales en función de la organización
social, y de prometer resolver esos problemas personales transformando la
sociedad a través de un estado contralor no sólo encuentra oídos atentos en
muchos individuos, sino que profundiza la dependencia de aquellos que se
resisten a ser verdaderamente libres e independientes.
Este desafío de luchar por la libertad es tan importante, que todos los que
creemos en ella debemos estar unidos. Hoy... mi mas profunda satisfacción es el
haberme encontrado con ustedes en esta lucha por la libertad del Hemisferio
Americano. Recordaré toda mi vida el enorme honor de compartir esta distinción
con el Dr. Oscar Elías Biscet y con Martha Beatriz Roque. Con ellos compartimos
este sueño de libertad.
Libertad para emprender. Libertad para soñar. Libertad para expresarse.
Libertad para que los ciudadanos puedan moldear su futuro con sus propias manos.
Libertad para ser responsables de nuestros actos. Libertad para que nuestros países
puedan tener éxito en sus esfuerzos por alcanzar el desarrollo.
Libertad de la pobreza y la miseria, para que las nuevas generaciones puedan
disponer de las más amplias oportunidades. Libertad de la opresión, para que
todos los latinoamericanos puedan reclamar con dignidad - sus derechos humanos
fundamentales. Libertad... unidos siempre por la tan ansiada libertad.
Porque nadie puede cerrar sus ojos a lo que sucede en Cuba. Porque el
homenajeado de esta tarde no soy yo, sino ustedes... los grandes luchadores por
la libertad de Cuba.